Ciudad de México, 8 de octubre de 2025. Las intensas lluvias registradas en lo que va del año han permitido una recuperación significativa en los niveles de almacenamiento de las principales presas del país. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las 210 presas más grandes del país se encuentran por encima del 50% de su capacidad, acumulando un total de 85 mil 834 millones de metros cúbicos de agua. En la última semana, el volumen total de estos embalses aumentó en 2 mil 900 millones de metros cúbicos, reduciendo el déficit de almacenamiento a un 3% .
El Sistema Cutzamala, que abastece a una tercera parte de la población del Valle de México, ha alcanzado un nivel de almacenamiento del 92.5%, con 723.97 millones de metros cúbicos de agua, el más alto en los últimos siete años. Este incremento se debe a la recuperación "histórica" de la presa Valle de Bravo, que actualmente almacena 365.6 millones de metros cúbicos, frente a los 206.3 millones del mismo periodo en 2024. Por su parte, la presa El Bosque se encuentra al 90.7% de su capacidad, con 183.60 millones de metros cúbicos, y Villa Victoria al 94.1%, con 174.77 millones de metros cúbicos .
Las autoridades de la Conagua estiman que, al finalizar la temporada de lluvias en noviembre próximo, el nivel de almacenamiento del Sistema Cutzamala podría alcanzar entre el 96% y el 98%. Actualmente, el caudal promedio enviado a la Ciudad de México y el Estado de México es de 10.877 metros cúbicos por segundo. Además, se están llevando a cabo reuniones técnicas para analizar la posibilidad de aumentar este caudal, con el objetivo de mejorar el abasto de agua en ambas entidades .
A nivel nacional, las lluvias acumuladas entre el 1 de enero y el 5 de octubre suman 653.6 milímetros, lo que representa un superávit del 3.8% respecto al promedio histórico. En la Ciudad de México, la precipitación acumulada mensual fue de 836.1 milímetros, mientras que en el Valle de México alcanzó los 619.2 milímetros .
Este aumento en los niveles de las presas ha generado un alivio en las autoridades y la población, que temían una posible escasez de agua durante la temporada de estiaje. La recuperación de los embalses también ha permitido mejorar la calidad del agua distribuida, al reducir la concentración de sólidos suspendidos y otros contaminantes.
Sin embargo, las autoridades han señalado que es necesario mantener una gestión eficiente del recurso hídrico para evitar futuros problemas de abastecimiento. Se han implementado medidas para promover el uso responsable del agua y evitar el desperdicio, así como para mejorar la infraestructura de distribución y almacenamiento.