Asunción, Paraguay, 7 de noviembre de 2026.- El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, se presentó ante la Fiscalía General del Estado para declarar por su presunta responsabilidad en la crisis financiera de Ueno Bank, luego de ser destituido por el Congreso mediante un juicio político y detenido por orden del Ministerio Público.

Peña acudió a las instalaciones de la Fiscalía después de pasar la noche bajo resguardo en una unidad militar, a donde fue trasladado desde su domicilio por motivos de seguridad, luego de que manifestantes se concentraran en las inmediaciones para exigir su encarcelamiento.

La investigación en su contra comenzó el jueves y contempla presuntos delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio. El exmandatario ingresó por una puerta lateral de la Fiscalía poco después de las 11:00 horas locales para comparecer ante las autoridades.

El fiscal Christian Benítez, responsable de la investigación, informó que durante la diligencia se le presentarían los hechos y las pruebas recabadas, además de señalar que existía la posibilidad de que Peña fuera imputado formalmente durante esa misma jornada.

La crisis política que derivó en su destitución está relacionada con el colapso de Ueno Bank, institución financiera que fue intervenida por el Banco Central de Paraguay debido a problemas de solvencia. La situación generó preocupación entre millones de clientes, incluidos jubilados e instituciones públicas, cuyos recursos quedaron comprometidos.

De acuerdo con los señalamientos de los legisladores que impulsaron el juicio político, Peña habría mantenido vínculos empresariales con Ueno Holding, conglomerado al que pertenecía el banco, del cual presuntamente fue accionista antes de vender su participación en marzo de 2025.

El caso también involucra al expresidente del Banco Central de Paraguay, Carlos Carvallo, quien fue requerido por las autoridades y quedó bajo detención en el marco de las investigaciones relacionadas con la entidad financiera.

Tras la salida de Peña del Ejecutivo, el hasta entonces vicepresidente, Pedro Alliana, asumió la Presidencia de Paraguay para completar el periodo de gobierno. Mientras tanto, las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer las responsabilidades en la crisis bancaria y sus consecuencias económicas.