Ciudad de México, 6 de octubre de 2025. Durante los primeros siete meses de 2025, Sinaloa ha sido el principal objetivo de las autoridades federales en su lucha contra la producción de drogas sintéticas. De los 71 narcolaboratorios desmantelados en todo el país, 36 se encontraban en esta entidad, con 21 de ellos ubicados en Culiacán. Además, el Ejército Mexicano identificó mil 46 centros de almacenamiento de drogas, de los cuales mil 38 estaban en Sinaloa, consolidando al estado como el epicentro de la infraestructura del narcotráfico en México.
Las autoridades han intensificado sus operativos en municipios clave como Culiacán, Cosalá, Mocorito, Badiraguato, Choix, Navolato y Elota. Estos lugares han sido identificados como nodos críticos en la cadena de producción y distribución de drogas sintéticas, especialmente metanfetaminas y fentanilo. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) han liderado estos esfuerzos, en colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR).
El desmantelamiento de estos laboratorios ha incluido la destrucción de equipos industriales como reactores, destiladores, tanques de gas y bidones con precursores químicos. En algunos casos, se han asegurado hasta 7,400 litros de precursores líquidos y 180 kilogramos de drogas sintéticas en proceso. Estos operativos han sido fundamentales para interrumpir la producción y distribución de sustancias ilícitas en la región.
La estrategia de las autoridades también ha incluido la identificación de "áreas de concentración" o "hubs", donde se almacenan precursores y solventes utilizados en la fabricación de drogas. Estos centros logísticos han sido objetivos prioritarios en los operativos, ya que su desmantelamiento interrumpe significativamente la cadena de suministro del narcotráfico.
La presión sobre los grupos criminales en Sinaloa ha provocado cambios en sus métodos operativos. Se ha observado una tendencia hacia la descentralización de la producción, con la creación de "cocinas móviles" para la elaboración de drogas sintéticas en diferentes puntos del estado. Esta estrategia busca dificultar la detección y destrucción de los laboratorios por parte de las autoridades.
A pesar de los esfuerzos de las fuerzas federales, los grupos criminales han mostrado resiliencia y adaptabilidad. La continua destrucción de infraestructura del narcotráfico en Sinaloa refleja la intensidad del conflicto en la región y la determinación de las autoridades por reducir la producción de drogas sintéticas.
El gobierno federal ha reiterado su compromiso de continuar con los operativos en Sinaloa y otras entidades, con el objetivo de desmantelar las redes de producción y distribución de drogas sintéticas. Estas acciones forman parte de una estrategia integral para combatir el narcotráfico y mejorar la seguridad en el país.