Guadalajara, Jalisco, 5 de diciembre de 2024. El escritor húngaro László Krasznahorkai sostuvo que en su trabajo literario lo esencial es explorar la condición humana, independientemente de en qué país residan sus personajes o lectores.

Participó en la cátedra latinoamericana Julio Cortázar, celebrada en la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz de la Universidad de Guadalajara, donde habló de la música como influencia temprana en su estilo y dijo que improvisaba desde muy joven con instrumentos diversos. 

Krasznahorkai describió su oficio literario como el de un “obrero”, alguien que trabaja con disciplina, con ley propia, con un estilo y una fuerza determinadas, más allá de modas o corrientes literarias. 

Señaló que le resulta indiferente escribir narrativa o poesía, aunque confesó que le atrae más la poesía a causa del lenguaje concentrado y de la emoción destilada. 

Comentó que su novela más reciente, de más de cuatrocientas páginas y construida con un solo enunciado, será publicada próximamente en español. Dijo que aunque no supiera desde un principio cómo escribirla, el estilo emergió de manera natural y siguió siendo fiel a su propia voz. 

Habló también de sus lectores, señalando que en México encontró jóvenes lectores sensibles, solitarios, que se identifican con sus temáticas y estilos. Afirmó que esos lectores tienen algo en común con sus lectores en Hungría, Rumania o en Europa del Este: preocupaciones universales, preguntas vitales. 

Además, explicó que lo relevante en sus obras no es el contexto geográfico o cultural específico, sino las preguntas fundamentales que todos los seres humanos enfrentan ante la vida, el sufrimiento, la memoria y la identidad. 

Este reconocimiento se da en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y tras recibir el Premio Formentor de las Letras 2024, distinción concedida por su narrativa poderosa que revela y transforma la realidad, y por su capacidad para construir fabulación profunda y provocadora.