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Saturday 25th May 2024
Impone crimen sobreprecios en Texcaltitlán
By Redacción

Impone crimen sobreprecios en Texcaltitlán

Manuel Alejandro Álvarez Torres | Agencia Reforma

Ciudad de México. En Texcaltitlán, Estado de México, los sicarios de la Familia Michoacana cobraban comisión por el agua, la madera, el combustible, por tener animales, por comprar comida, por las cosechas y hasta por hacer fiestas.

En esa comunidad al sur del estado, donde el 8 de diciembre fueron asesinados 11 criminales del cartel, pobladores acusaron que ese grupo es el que gobierna, asesina, desaparece y les cobra cuotas desde hace más de una década.

«Tenemos muchísimo tiempo pagando cuotas por el agua, la leña para cocinar. Ya no eres libre ni de ir al monte a cortar una rama porque te la cobran; el azúcar, huevo, la carne. No somos libres ni de matar una gallina para comerla porque teníamos que avisar; si teníamos fiesta, teníamos que avisar, y aparte del ‘gastito’, teníamos que darle a ellos una parte», relató una pobladora.

«Nos empezaron a cobrar hasta por la cantidad de animales; ellos ponían el número permitido», agregó.

Ayer, en una visita que realizó al lugar la gobernadora Delfina Gómez, pobladores informaron que incluso tenían que pagar cuota de hasta 40 por ciento por los alimentos.

Por ejemplo, el kilo de retazo lo pagaban en 150 pesos, el kilo de huevo en 50, el de tortilla en 27 pesos.

El día previo a la matanza, Rigoberto de la Sancha, El Payaso, pidió que le entregaran 70 por ciento de la cosecha de habas, y a los que no lo hicieron, los citó en el campo de futbol.

«Nos citó a las 12, a todos los que no quisimos dar la cuota. Ahí sospechamos. Somos humildes, no tontos. Nos comenzaron a llegar rumores de que si no atorábamos, nos iban a matar. Pasó lo que tenía que pasar: no nos arrepentimos«, dijo una pobladora.

Vecinos entrevistados por Grupo Reforma, quienes pidieron el anonimato por temor a represalias, aseguraron que las autoridades han sido omisas ante la operación de líderes criminales identificados como El 47, El Arcelia y Rigoberto de la Sancha Santillán, alias El Payaso.

«Eso (las extorsiones) ya lleva aquí más de siete años desde que empezó El 47; era el primer jefe, y se la llevó más tranquilo, pero después agarró la Policía a El 47 y dejan a El Arcelia, pero El Arcelia llega y dice que si vas a cortar leña para tu gasto, tienes que comprarla, tienes que pagar. ¡Al campesino, que anda de sol a sol!», detalló un poblador.

«El Arcelia y El Payaso se llevaron millones de la comunidad. El Payaso llevaba como un año de jefe y los dos juntos se estuvieron llevando todo el dinero. La autoridad siempre ha sabido y nosotros, de los policías del Ayuntamiento, nunca recibimos ninguna seguridad. Yo sé que si vienen me van a dar piso; los taxis también son halcones aquí«.

Vecinos acusaron que integrantes de la Familia Michoacana querían cobrarles mil pesos por hectárea sembrada y exigían el pago sin importarles si los agricultores lograban vender sus productos, lo cual desató el enfrentamiento del 8 de diciembre, que dejó 11 sicarios abatidos y tres vecinos de Texcapilla muertos.

Un habitante sostuvo que El Payaso, quien murió en el enfrentamiento, llegaba lanzando balazos para amedrentarlos y exigirles el pago de cuota.

«Ahorita no se dio ni un haba. Muchos sembramos cuatro carradas de haba, tres carradas de haba, y no sacamos más que dos o tres arpillas, y él venía y quería el dinero. Llegaba echando balazos, intimidando a la gente. ¿Por qué? Porque él ya manejaba el pueblo, él ya mandaba«, denunció.

Antes del enfrentamiento del 8 de diciembre, los pobladores buscaron llegar a un acuerdo con El Payaso para reducir el pago de las cuotas.

«El accidente que pasó ninguno lo planeó, ninguno se levantó en armas, ninguno nada; todos nos presentamos a una asamblea para llegar a un acuerdo. Estábamos dispuestos a pagarles, aunque fuera cinco pesos por arpilla o 10 pesos por arpilla, pero que saliera el producto», explicó una pobladora.

«Él (De la Sancha) llegó intimidando; porque él ya no venía a hablar con la gente, él venía por el cargamento de dinero, pero no había habas, no había nada. Nadie dio la cuota porque no hubo habas; por eso la gente venía a negociar, pero ellos no se prestaron«.

Texcapilla está resguardado por elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad estatal, pero algunos indicaron que la protección llegó muy tarde, pues la mitad de su población huyó a otros lugares para esconderse del crimen organizado.

La población luce casi vacía, con escuelas cerradas, sin gente en la calle ni tiendas o negocios abiertos. Los vecinos salen sólo por lo indispensable y piden a las autoridades que los escolten si tienen que viajar por carretera.

Ofrece Gobernadora instalar cuartel de GN

Tres días después de que habitantes de la comunidad de Texcapilla enfrentaran a una célula de la Familia Michoacana para evitar las extorsiones, la gobernadora morenista Delfina Gómez visitó esa zona del municipio de Texcaltitlán, donde prometió la construcción de una compañía de la Guardia Nacional (GN).

Escoltada por un fuerte dispositivo de seguridad, Gómez llegó hasta la primaria José María Morelos, donde se reuniría con familiares de los habitantes que murieron en el enfrentamiento, que dejó un saldo de 11 sicarios abatidos y tres vecinos sin vida.

Sin embargo, cuando otros pobladores se enteraron de la presencia de la mandataria, acudieron a pedirle que mantuviera las fuerzas de seguridad federales, y la morenista se comprometió a que se construirá una compañía de la GN en esa zona, la cual contaría con 120 elementos y un helipuerto.

La Gobernadora indicó también que a los familiares de los pobladores que murieron el viernes pasado durante el enfrentamiento se les otorgará un apoyo económico.

«A los heridos también se les sigue atendiendo, pero se les va a apoyar, se les va a dar de manera permanente un apoyo de tipo despensa, para que también tengan la seguridad de que tengan qué comer; también lo que es salud, que también están pidiendo. Vamos a tener una atención médica; sobre todo, para salud mental, y también física», explicó Gómez.

«Lo de la escuela también es importante. Ahorita vamos a trabajar con las mismas personas de la población, para que los niños no se atrasen en los contenidos y los aprendizajes. Y bueno, un trabajo social».

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  • 12 de diciembre de 2023