Wolff reconoce éxito de Horner pese a calificativo polémico
Ciudad de México, 24 de agosto de 2025. El jefe de Mercedes, Toto Wolff, habló sin rodeos sobre su rivalidad histórica con Christian Horner, entonces director de Red Bull, asegurando que, aunque el británico “se portó como imbécil” durante los últimos 12 o 15 años, tuvo un éxito rotundo en su gestión.
En una entrevista con el medio húngaro Formula.hu, Wolff señaló que, a pesar de sus diferencias y métodos opuestos, Horner fue una de las personalidades más influyentes en la F1 moderna, difícil de reemplazar dentro del paddock.
Wolff recordó que el punto más intenso de su rivalidad ocurrió en 2021, cuando la lucha entre Max Verstappen y Lewis Hamilton tuvo como contrapunto el enfrentamiento entre él y Horner. Resaltó que “más allá de Max y Lewis, estaba Christian y yo”, refiriéndose a esa confrontación como algo que formará parte de la historia del deporte.
Reconoció que, aunque su relación fue complicada, valoraba la dimensión que Christian aportaba a la F1 y cuestionó a quién odiaría ahora con su ausencia. “Siempre decía que me encantaba odiarlo. Entonces, ¿a quién odio ahora?”, expresó Wolff con cierto tono irónico.
El directivo no dudó en afirmar que, pese a su comportamiento conflictivo, Horner fue “controvertido y divisivo, pero tan importante como un gran piloto”, y que su partida genera un vacío en la categoría. Consideró que figuras como él son esenciales para elevar la pasión y la emoción en el deporte.
Al rememorar la época más tensa de competencia entre Mercedes y Red Bull, Wolff admitió que la ausencia de Horner vuelve al campeonato un lugar menos entretenido, reflejando su influencia como figura polarizadora y generadora de narrativa en cada temporada.
Aunque las palabras de Wolff fueron fuertes, también hay un reconocimiento implícito al legado de su rival: una gestión que convirtió a Red Bull en un equipo dominante y en uno de los protagonistas centrales de la F1 durante más de una década.