Ciudad de México, 3 de noviembre de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México respetará cualquiera que sea el resultado de las elecciones intermedias que se celebran este martes en Estados Unidos y evitó emitir opiniones sobre el proceso electoral del país vecino, al señalar que no corresponde al gobierno mexicano intervenir en sus asuntos internos.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el proceso electoral estadounidense no se limita a una sola jornada, por lo que su gobierno esperará a que se den a conocer los resultados para reconocerlos y mantener la relación bilateral. Reiteró que México continuará con su propio rumbo, independientemente de qué partido obtenga el control legislativo.
En otro momento, Sheinbaum manifestó su entusiasmo ante la posibilidad de que el candidato demócrata Xavier Becerra, hijo de migrantes mexicanos, pueda convertirse en gobernador de California. La presidenta destacó la importancia de la representación de la comunidad de origen mexicano en la vida política estadounidense.
Al respecto, recordó que alrededor de 40 millones de personas de origen mexicano viven en Estados Unidos, pertenecientes a distintas generaciones, quienes forman parte de la sociedad de ese país y participan activamente en su vida política.
Asimismo, consideró que la presencia de representantes de origen mexicano en los espacios de decisión contribuye a visibilizar a esta comunidad y reconoció la importancia de que tenga participación política a través de los distintos partidos.
Cuestionada sobre si un eventual triunfo de Becerra representaría un cambio frente a los discursos de grupos de ultraderecha contra la población latina, la mandataria señaló que el clasismo y el racismo son expresiones que deben desaparecer en cualquier parte del mundo.
De esta manera, el gobierno mexicano mantendrá una postura de respeto ante los resultados electorales de Estados Unidos, mientras permanece atento a los cambios políticos que puedan influir en la relación entre ambos países y en la representación de millones de mexicanos que viven en territorio estadounidense.