Teherán, Irán, 3 de noviembre de 2026.- El gobierno de Irán advirtió a Estados Unidos que la posibilidad de evitar una nueva guerra depende de las decisiones de Washington, luego de recientes enfrentamientos militares en el estrecho de Ormuz, donde fuerzas estadounidenses realizaron ataques contra objetivos iraníes.
El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que su país respondió de manera firme y racional a las acciones estadounidenses, por lo que ahora corresponde a Washington evitar una nueva escalada del conflicto.
Durante un discurso ante el Parlamento, Qalibaf aseguró que Irán permanece preparado para responder ante cualquier nueva agresión militar. Además, advirtió que si Estados Unidos comete otro error de cálculo estratégico podría enfrentarse a un escenario de confrontación más amplio y complicado.
Los enfrentamientos ocurrieron después de que la Armada estadounidense lanzara ataques que calificó como defensivos contra objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz. De acuerdo con funcionarios estadounidenses, las operaciones estuvieron dirigidas contra posiciones desde las que presuntamente se utilizaban misiles tierra-aire.
La situación elevó nuevamente las tensiones entre ambos países, particularmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de petróleo y mercancías.
Por su parte, las autoridades iraníes reiteraron que no buscan una confrontación abierta, pero insistieron en que responderán ante cualquier acción que consideren una amenaza contra su territorio o sus intereses. Mientras tanto, continúan los esfuerzos diplomáticos para evitar que los enfrentamientos deriven en una guerra de mayores dimensiones.
El intercambio de advertencias ocurre en medio de un escenario de tensión regional, con Washington y Teherán manteniendo diferencias sobre las condiciones necesarias para alcanzar un acuerdo que permita reducir las hostilidades y restablecer la estabilidad en la zona.