
Caos por lluvias deja a CDMX y Edomex bajo el agua
Ciudad de México, 31 de julio de 2025. Una intensa lluvia que inició durante la tarde del jueves azotó la Ciudad de México y el Estado de México, provocando inundaciones generalizadas, suspensión del Metrobús en la Línea 1 y detención temporal del Tren Ligero, así como severos encharcamientos en vialidades primarias durante varias horas.
La Línea 1 del Metrobús permaneció fuera de servicio por más de una hora entre las estaciones El Caminero y Teatro Insurgentes, operando únicamente entre Indios Verdes y Buenavista mientras se controlaban los niveles de inundación. El servicio se restableció posteriormente en su totalidad.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, activó el operativo #Tlaloque, coordinado por Segiagua, Protección Civil, SSC y Bomberos, con más de 150 elementos en operación y 72 vehículos especializados para atender inundaciones en múltiples alcaldías.
Alcaldías como Gustavo A. Madero, Benito Juárez, Iztapalapa, Xochimilco, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, Coyoacán y Tlalpan reportaron encharcamientos críticos, mientras el cruce de Tlalpan con San Juan de Dios mantuvo el Tren Ligero inmovilizado temporalmente.
La carretera Picacho‑Ajusco y el Periférico Sur presentaron fuertes descargas pluviales que dificultaron el tránsito vehicular. En Cuautitlán Izcalli, Ecatepec y Tecámac, el agua convertida en “ríos” causó inundaciones graves incluso en bajos puentes y fraccionamientos. La autopista México‑Querétaro sufrió afectaciones severas.
Como medida de seguridad adicional, todas las líneas del Metro operaron con marcha lenta debido a la intensidad de las lluvias y la caída de granizo en algunas zonas, lo que también impactó en la movilidad.
Autoridades recomendaron a la ciudadanía evitar transitar por avenidas inundadas, no cruzar corrientes de agua, retirar basura de coladeras y permanecer alerta, equipándose con impermeable o paraguas, además de mantener contacto con servicios oficiales en caso de emergencias.
Este episodio demuestra la vulnerabilidad del sistema de movilidad urbana ante lluvias intensas, y refuerza la necesidad de infraestructura resiliente y sistemas efectivos de respuesta ciudadana ante fenómenos extremos en la megalópolis.