Agricultores de cinco estados se movilizan en rechazo a la reforma de la Ley de Aguas
Ciudad de México, 3 de diciembre de 2025. Productores agrícolas de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Zacatecas y Chihuahua iniciaron ayer una movilización masiva ante la inminente discusión del dictamen de la nueva Ley General de Aguas en la Cámara de Diputados, con el fin de protestar contra lo que consideran una reforma que pone en riesgo sus derechos sobre el recurso hídrico.
La jornada arrancó con la llamada “Gran Caravana de Tractores por el Agua”, en la que decenas de productores partieron desde Perote, Veracruz, recorrieron la carretera México-Veracruz y atravesaron Puebla y Tlaxcala, con rumbo a la capital del país, mostrando su rechazo al posible nuevo marco legal. Señalan que la reforma amaga con quitar la certeza sobre concesiones y uso del agua, lo que afectaría la producción agrícola y la viabilidad de sus tierras.
Durante su recorrido, los agricultores advirtieron que permanecerán en “alerta máxima” y no descartan intensificar sus protestas si la ley se aprueba sin tomar en cuenta sus demandas, incluyendo cierres carreteros, bloqueos en cruces fronterizos y nuevos desplazamientos hacia la Ciudad de México.
El malestar del sector agrario radica en lo que perciben como una centralización excesiva del control del agua a favor del Estado —específicamente a través de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA)—, ya que la reforma dificultaría la transmisión de concesiones, lo que afecta la herencia, venta o estabilidad de las tierras agrícolas.
En respuesta a la movilización, autoridades federales llamaron al diálogo. La Secretaría de Gobernación expresó su disposición para escuchar las inquietudes del campo, aunque también condenó los bloqueos en algunas vías, instando a que las protestas se realicen sin afectar el tránsito ni servicios esenciales.
Para muchas familias del campo, el debate legislativo no es sólo técnico, sino de supervivencia: sostienen que sin seguridad jurídica en el acceso al agua, sus cultivos, ingresos y medios de vida podrían estar en riesgo, lo que alimenta su temor a que la reforma beneficie a grandes corporativos en detrimento del pequeño y mediano productor.