
Médicos europeos denuncian la injusticia en Gaza: “En Reino Unido los animales tienen más derechos que los palestinos en su tierra”
Gaza, 31 de julio de 2025 . Tres médicos británicos y uno español que participaron en misiones humanitarias en la Franja de Gaza denunciaron que durante su estancia vivieron condiciones extremas de desnutrición, bombardeos constantes y falta de suministros médicos, mientras al cruzar hacia territorio israelí percibieron una normalidad y abundancia que les hizo advertir una diferencia abismal en derechos humanos. A su juicio, esa disparidad es tan grave que consideran que “los animales tienen más derechos en el Reino Unido que los palestinos en su propia tierra”.
Los testimonios resaltaron que trabajaron sin alimentos, agotamiento extremo y operando en hospitales reducidos al mínimo, con pacientes en estado crítico y sin material para intervenciones básicas. Mencionaron también que el ruido de los drones usados por el ejército israelí era continuo y dominaba el ambiente hospitalario, generando terror y estrés psicológico constante.
Al salir de Gaza, los médicos europeos experimentaron una diferencia radical: encontrarse en el Reino Unido les permitió contrastar una realidad de estabilidad y protección jurídica para animales que ellos no pudieron constatar para pacientes palestinos, por lo que calificaron la situación como una “vergonzosa inversión de valores”.
Durante su intervención en medios internacionales, exigieron a gobiernos europeos actuar con urgencia. Subrayaron que denunciar no basta, que deben aplicarse sanciones efectivas, suspender exportaciones de armas y apoyar legalmente a víctimas en tribunales internacionales.
La crítica apunta también a organizaciones e instituciones europeas que, lejos de proteger a civiles palestinos, priorizan protocolos de bienestar animal y obvian la protección de poblaciones sitiadas. El contraste ha encendido la indignación pública sobre los criterios selectivos de los derechos en Occidente.
Estos médicos afirmaron que Gaza padece un colapso sanitario irreversible: hospitales fuera de operación, personal médico muerto o detenido y una infraestructura destruida que impide salvar vidas básicas. Denunciaron que el hambre se ha usado como arma de guerra.
El caso ha generado presión sobre países como Reino Unido, Alemania y Francia, porque, según los médicos, estos gobiernos deben asumir responsabilidad ante lo que ellos definen como “una complicidad silenciosa” con la política israelí en Gaza.
Este clamor profesional y testimonial marca un punto crítico en el debate global sobre derechos humanos: cuestiona la coherencia europea entre discursos y acciones, subraya que las víctimas palestinas han sido despojadas de protección internacional efectiva, y exige una reevaluación urgente de la política humanitaria occidental