
Firman 25 países para exigir el fin inmediato del conflicto en Gaza
Londres, 22 de julio de 2025. Veinticinco naciones, incluyendo Reino Unido, Francia, España, Italia y Japón, firmaron ayer una declaración conjunta pidiendo el fin inmediato de la guerra en Gaza. En el documento demandan que Israel abra paso sin restricciones a la ayuda humanitaria y denuncian el uso del hambre como táctica de guerra, así como las muertes de civiles durante la entrega de alimentos cerca de puntos vulnerables
Los firmantes subrayan que el limitado acceso a asistencia alimentaria ha provocado la muerte de más de ochocientos civiles, entre ellos mujeres y niños, quienes perdieron la vida mientras esperaban ayuda en los centros de distribución. Asimismo, cuestionan el modelo de distribución administrado por contratistas privados, considerándolo peligroso, degradante y contrario al derecho internacional humanitario.
Se exige también la liberación inmediata de los rehenes israelíes retenidos desde octubre de 2023, y rechazan cualquier intento de desplazar forzosamente a la población palestina o modificar el estatus de los territorios ocupados, calificándolo como una violación del derecho internacional.
El comunicado coincide con el inicio de una ofensiva terrestre israelí en Deir al Balah, la primera en esta zona del centro de Gaza, una parte aún no completamente tomada por tierra. Naciones Unidas estima que la población gazatí está confinada en cerca del 12 % del territorio, mientras se reportan miles de desplazados.
Israel rechazó el pronunciamiento, calificándolo de “desconectado de la realidad” y acusando a Hamás de ser el principal responsable de prolongar el conflicto. El gobierno israelí advirtió que la declaración puede enviar señales confusas al grupo armado.
La ausencia de Estados Unidos y Alemania entre los firmantes evidencia divisiones diplomáticas en el escenario internacional sobre el conflicto, lo que resalta la delicada posición de Washington y Berlín frente al consenso global.
La declaración refleja una creciente presión europea y canadiense para detener la violencia y restablecer el acceso humanitario. Se describe la situación actual como una emergencia moral y estratégica que demanda una acción rápida y un alto al fuego inmediato y negociado.